jueves, 26 de febrero de 2015

Mi inconsciente inevitable, inamovible e interminable.

Sabes que me habría quedado.
Sabes que me encantaba esa rendija,
me encantaba,
por encima de tu cama,
por donde nos vio el Sol amanecer,
por debajo de mi cielo.
Por donde fluyó la hysteria,
la causa,
las ganas,

Sabes que me habría quedado.
Sabes
que me habría quedado.

que ya no estarías.
¿Por qué?
Porque huiste tú.
Porque te fuiste antes
de tiempo,
de encontrar todos mis miedos,
de olvidar el orgullo
y de saber decir "te qu..".




lunes, 12 de enero de 2015

El Ahora

Juventud, que llegas
y te vas con el viento.
Eres mi insomnio,
mi austero recuerdo viviente.
Mi lucha, mi tiempo.

Eres la luz, eres la rebeldía,
un sueño de utopía anarquista.
La anhelada Atenas,
cínica, incomprendida.
Eres la amapola roja,
el tierno campo amarillo,
las lavandas. Las violetas.
Eres un Pájaro Azul que está
rodeado de cuervos.

¡Juventud, eres vida!
Ibas a ser el mundo,
y el mundo te ahogó
entre las garras de la histeria.
Serás la nieve del camino,
resplandeciente,
y, cuando salga el Sol,
desvanecida.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

"Y él reinaba en su total excentricidad."

"No llegues tarde", y aquí estamos, esperando en el andén y cogiendo el primer tren que pasa para intentar, al menos, no sentirnos tan vacíos. He aquí la evidencia de que, si te pedí que no te fueras, fue más por oxígeno que por corazón, aunque reconozco que te queda fatal el invierno, amor.
No agrada al espejo percatarse de cómo giran las cosas, cómo vuela la música o cómo cambian los papeles. A mí nunca me gustó verte llover, pero ahora me estoy acostumbrando. Y a mí la lluvia nunca me trajo nada bueno.


martes, 2 de diciembre de 2014

Pandora

Me deslizo. Me arrastran las nubes grises que llenan mi habitación. Las que se han mudado desde tu casa, esas mismas tormentas. Las mismas que inundan mi autoestima noche tras noche, cigarro tras cigarro. La misma niebla que me deja seguir viva, porque así no duele tanto mirar el mundo de frente. Me protege día tras día, canción tras canción.
Aunque supongo que siempre estuvo fuera del alcance humano poder elegir la música y las musas de cada estación. 
Levito dentro de cada gota de agua, intento dejarme llevar. Ellas me guían, me dicen: "Corre, ven, por aquí, ¡corre!". Y yo no les hago caso y le doy otro trago al café ya helado: "Pero, ¿en qué momento me habéis traído hasta este callejón?". Pero me toman la mano y me llevan despacio, lento, hasta el fondo del abismo. 
Supongo que hay laberintos de los que nunca podré salir.
Se desquebrajan las baldosas del entramado de recuerdos a cada paso. Crecen las grietas, crece el precipicio que forma tu pecho y tu mente. 
Aunque supongo que seguiré avanzando, hablando con la lluvia y dejando que sean tus propios cruces de caminos los que descifren todas y cada una de las dudas que me conforman a mí, la Caja de Dudas de Pandora.



martes, 28 de octubre de 2014

...¿cómo voy a continuar?

Pulso acelerado. Sudor frío. 
Cuando sientes el miedo agarrotando cada parte de tu cuerpo, cada extremidad, hasta las pestañas, te sientes a ti mismo en un punto muerto de inflexión. No hay antes ni después, sólo presente. Y el presente es sobrevivir. Rezas a la nada que gobierna por no caer. En el fondo, lo sabes: ¿quién va a ayudarte?
Pupilas dilatadas esperando el peligro. ¿Cuál? No existe. Sólo silencio. Sólo... Nada.
Y es esa nada, ese abismo en el pecho el que aterrorizaría al más valeroso héroe. 
El vacío, de donde no se puede escapar, de donde no se puede huir. Donde los gritos de fantasmas pasados te condenan a vagar. Sin rumbo porque, ¿qué importa? Nada es nada, polvo al polvo.
Miedo.
¿Cómo puedes seguir caminando mientras arde el suelo?
Si tu magia ya no me hace efecto...
¿A qué aferrarse cuando sabes que, antes o después, todo va a desvanecerse?
¿Cómo quedarse, si ya ves la tormenta aproximándose al último campamento base?
Si me sueltas entre tanto viento...



viernes, 22 de agosto de 2014

Complejo de heroína.

Ella observaba cada detalle. Paseaba lento la mirada por una habitación que parecía haber perdido el poco sentido que alguna vez logró tener. Cada rincón se convertía en una pesadilla, y las pesadillas no son más que recuerdos.
Los síntomas de aquel perfecto síndrome de abstinencia se hacían cada vez más evidentes, pero jamás aceptaría ni confesaría aquella dependencia. Sangre, amor. Heroína. 
Las sábanas quemaban su piel, que había dejado de ser suave, por la ventana se deslizaba el invierno nacido en agosto. Wye Oak seguía sonando. La luz huía. El espejo susurraba. Sus ojos esquivaban cicatrices.
Ella siempre había buscado soledad, calma, amaneceres sin dueño, cartas sin remitente, relatos sin firma. 
La necesidad era evidente, pero hacía mucho que su único salvavidas se había ido. El único capaz de no permitir que se hundiera en sus gotas de agua. Pero hacía demasiado que se había ido.



jueves, 12 de junio de 2014

¿Metamorfosis?

    El viento sopla afuera. Me acompaña tras la ventana, meciendo una vista de frutales que casi arañan las nubes de cúpula resplandeciente, dorada, brillante. 
    El Sol viene y se va. Viene y se va. Me besa y me abandona de nuevo.
Tres palomas torcaces componen el inicio de algo de Tiersen sobre el tendido eléctrico. A pesar de todo, sigo viendo música hasta donde no la hay.
    No acecha lluvia, y me alegra no haber vuelto a ver el ría inundado, teniendo en cuenta todo lo que un día precedió.
    Me pregunto, en estos frecuentes momentos de debilidad, si merece la pena seguir viviendo. O si yo la merezco. No es que piense que la existencia, en sí, sea inútil; simplemente, no me veo lo suficientemente valiente como para cumplir todos los sueños propuestos. Creo que nunca dejaré de ser esa lista de promesas en un cuaderno negro. Aún no he conseguido tachar ninguna.
    Quizás sería preferible olvidar toda mi naturaleza, y quedar protegida en un eterno letargo. Hibernar en una crisálida de seda hasta que mi alma considere oportuno dejar de dolerme.
Tal vez, cuando despierte, el mundo se habrá convertido en una preciosa mariposa.