domingo, 20 de abril de 2014

ART NEVER CAME FROM HAPPINESS

Tenemos toda la lluvia encerrada en jaulas de plata, para dejarla salir solo cuando llegue la inspiración.
Tenemos la Luna en una esquina del salón, y Casiopea no hace más que morirse de envidia.
La última caricia recibida se toma una copa de tinto con nosotros en la puerta del jardín, justo antes de que venga el Sol a morirse aquí mismo. Mientras tanto, un poeta olvidado llueve al otro lado del cristal.
Las musas no me creen cuando les rezo. Me confiesan que ningún mar tiene tus ojos; juran no haber visto nunca nada igual. Sentada en el tejado observo al amor rebosar de este vaso roto. Cuánta ilusión precipitando.
Aquel alba incorregible por las persianas no ha vuelto desde que tú estás. ¿Le habrás intimidado, acaso, demasiado?
El aire no nos toca, sino que se lanza al vacío cuando roza nuestras pieles enfrentadas cada viernes noche.

Reunimos todas las artes pero, cariño, la música eres tú.

miércoles, 26 de febrero de 2014

ODISEA

  Encontré a mi alma por sorpresa en la cima de las nieves perpetuas de la montaña que comenzaba, con gran letargo, a amanecer. Aquel helador insomnio parecía, a primera vista, estar a siglos del suelo, mas poco a poco se disipó la niebla que me cegaba y allí estaba: a una hora de bajada escarpada, sembrado el inexistente camino por galgas afiladas como si Zeus las hubiese pulido a mano, fluía, incesante, el río rumoroso y cristalino, asalvajado. Seguía su huida la bruma y cruzose por mis ojos un corzo de pelaje aún moteado. Dulce y joven, desde la orilla observaba el agua con desesperación y rabia por su pata quebrada; culpable fue el cepo que de ella colgaba, o eso dedujo mi pena. ¡Pobre, que lo vi entonces persiguiendo el río y aún no lo encuentra! Ansiaba la libertad que el deshielo le otorgó al agua y que al cervatillo negó la primavera.
  La escena me obligó a apartar la mirada, que ya sufría más por mí que por él, y al tornar descubrí, prolongándose desde el final de la suave ladera de hierva, un vasto prado reinado por jaras, lavandas y amapolas que compartían el mandato sobre las blancas alevillas que vibraban sobre el rocío. Descendí al son de los jilgueros, deslicé mi cuerpo por el verde de natura. Pero me envenenó, de pronto, el ardor de la verdad: nada de mullidos helechos ni perfectas scabiosas, todo eran traicioneras ortigas.
  Parecía no encontrar su fin aquel dolor, que era más por la decepción que me supuso el Edén que por el urticante ataque a mi piel desamparada, cuando de repente apareció, como en mitad de un sueño, el mar. Sin playa ni cal que lo precediera, el mar súbito e inesperado, eternamente en calma, inexorable, extenso hasta el infinito, el mar.
Ansiada paz, ansiado refugio. Desterrado quedó mi caos.

domingo, 9 de febrero de 2014

Shine on you crazy diamond

Todo esto acabará explotando, pero hasta que explote, quédate con lo bueno. O quédate, a secas, y consigue que yo huya de mis propios fantasmas. Yo te dejo que captures y hagas posesión tuya de todo lo que veas aquí; prometo que la conquista será fácil, sólo te ruego que descartes el asedio, no aguantaría mucho la sed sin ti; te prometo que no opondré resistencia, ya sabes.
Que cualquier solo de jazz no es lo mismo si no estás aquí, e incluso empiezo a plantearme la etimología, origen y ascendencia de la música cuando oigo a tus dedos paseando por mi pelo. ¿Qué has hecho? Últimamente las reflexiones inundan mi cabeza, tan llena de letras desordenadas que buscan desesperadamente la reacción a tu nombre, tan inalcanzable. A tu llegada incluso parece que se han ido muchas sombras, pero a la vez luchan con mi razón para quedarse, porque a pesar de todo sigo sintiendo que eres demasiado y yo no soy nada ni tú algo que merezca, y sigo pensando que todo lo mejorable debe mejorar.
Bésame las penas, alégrame las cicatrices, cúrame los días y bébete mis noches. Tengo mucha piel para que la desgastes y todo el tiempo del mundo para esperar a que lo hagas.

Repito, ¿qué cojones has hecho? ¿Qué hago escribiéndote esto? Demasiado bonito todo, mucha mierda, mucho sueño suelto volando sin motor. El golpe será precioso. 

lunes, 30 de diciembre de 2013

Puzzle.

Yo soy pluma.
Ave que migra hasta tus sábanas,
marea en llamas.
Soy Ícaro tentando al Sol a la ruleta,
muriendo desde el cielo de Rusia.

Y nuestro amor es tan
etéreo,
efímero,
fuego...

Tú eres alma.
Corazón sin pecho, libertad sin alas,
casa.
Eres aire,
el vendaval de un pestañeo,
Helios.

Y nuestro amor es tan
etéreo,
efímero,
tierno.

Es caos, es morada,
es ámbar, armadura,
pasión, canalla,
etéreo,
efímero,
fuego, tierno,
Helios...

...amor.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Toes (Acoustic), Lights

Cuando el té se enfríe,
cuando las mantas me quiten el invierno
del borde izquierdo de la cama.
Cuando vuelva a ser Sol
y deje de ser marea en llamas
gritando al borde de la madurez.
Cuando los escalofríos no existan,
ni en mis labios ni en tu espalda,
aunque vagamente sean comparables
a nuestro aire.

Cuando el té se enfríe,
cuando la distancia a la frontera calle
y enmudezcan mis quejas.
Cuando sea, cuando crezca,
cuando crea, cuando vea,
cuando muera,
dejaré de quererte
cuando deje de ser.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Aquí te quiero.
Cooperan el amor y la desesperanza para recordarte,
a ti y a tus manos,
y a los bucles pendientes al borde de tu frente;
a los lunares que nunca te alcancé a contar,
y a tus domingos hechos de insomnio,
nuestros domingos...

Aquí te evocan unos amargos ojos desconsolados.
¡Inundación terrible! Arduo reflejo del alma.
¡Inundación terrible! Sal que colmaría el más árido de los océanos,
viento de las profundidades del desierto,
si bien más abisal es mi pecho vacío.
Terrible calma que sucede ya no a la tormenta,
mas al huracán que de sueños formaste
y en tormento acabó derivando.
Deja respirar a esta pena.

Aquí te anhelo.
Podría escribir los versos más tristes esta noche, como dice Chile,
porque ya no volverán las golondrinas,
no a velar mi sueño, tampoco a custodiar mi olvido;
ni un la menor lograría retornarlas.

Aquí muero. ¡Muero! ¡Me desvivo!
Porque hayas preferido a mis flores su grito.




viernes, 1 de noviembre de 2013

october ends

   Extraños seres, los humanos. Nosotros, a los que nos hace más daño una palabra que un golpe y las decepciones nos cambian más que las ilusiones, y más que el amor correspondido.
   ¡Qué estúpidos, que no sabemos que erramos hasta que el fallo es irreversible!
   Contradictorios seres, que nos encanta encendernos a base de insomnios y suicidarnos a base de besos... Aunque, disculpe, qué forma tan bonita de morir.
   Y, en fin, qué deciros que no sepáis. O recordáis. O qué sé yo que pensáis.
   Porque creo que todos acabamos descubriendo que los mejores cuentos son de miedo, y que las primeras veces con flores y bombones nunca salen bien.