martes, 13 de junio de 2017

Caza de brujas

Me da pavor pensarlo, pero me alaba la estadística si afirmo saber que, al retirar la venda que yo misma amarré con fuerza, podré ver volver a la mariposa desde el fondo del acantilado. Para qué haber volado antes, con tanto quiróptero suelto e insensible. Están sedientos de la libertad de sus alas, que son de todo menos puras, y eso, depende de a cuál, no agrada en demasía. La ligereza del resurgir alígero ensucia las pestañas de los que dejaron acumular el polvo en sus narices.

Aquellos que pintan plumas en sus dedos tal vez crean sentirse libres, tal vez crean sentirse; serán los primeros en sacar sus redes de plata. 

miércoles, 11 de noviembre de 2015

La aspirina, el amor, la anarquía.

Ya he comprendido la anarquía de tus ojos agrietados y ese hedonismo que se desborda, amor, por tus fauces. Pero se me atragantan tus palabras como el tráfico de los pasillos de hospital, y me da igual cuánto gritara la rubia, siempre que no me hagas llorar cuando te vayas.
Que me dan igual tus excusas secuenciadas, reiterativas, pero no pretendas rezarme ninguna otra de aquellas noches perdidas de jazz, de blues y de todo mi caos contenido. Que tu felicidad densa, blanca e inhalada no me engañe a mí como ya engaña a tus pupilas.

Ya he comprendido la ley de piel de lobo, que es calcada del resto del rebaño, y cómo te gusta pensar que tus manos han sufrido más que las mías. Amor... No, amor. Puede que nuestros intereses, al fin y al cabo, no difieran tanto: café soluble, caricias efervescentes. Amor industrial y cigarrillos de liar.
¡Que me da igual cuánto ni cuándo ni dónde te bese la rubia! Y se me atragantan tus palabras, y el whiskey, la aspirina, el amor, la anarquía...
¡Que me dan igual tus ojos!
Que me dan igual tus ojos, amor.
Que me dan igual.



sábado, 26 de septiembre de 2015

Créditos

"Pero... Yo... Si tuviera que elegir... Creo que lo sabes. Eso no lo dudes. No es comparable."

Un suspiro; apretaste los labios, miraste al frente. Me debatiste todo con argumentos demasiado vacíos. Me hablaste de la libertad, del sexo, de la justicia, de la amistad, de la empatía, de la autoestima y de la vergüenza. Nunca me hablaste del amor y lo más triste es que ya nunca podrás saber que yo sí podía explicártelo, que soñaba con verte aparecer un día por mis calles, las de una Barcelona que ya nos conocía y aún siente lástima. Que te he buscado mil veces, pero tú nunca me has dejado encontrarte.
Tal vez tenías razón, y mis actos resultaban tan poco coherentes con mis palabras como los tuyos con la persona que, en el fondo, eras. A lo mejor me dediqué a coserte coronas de flores durante tanto tiempo que ya no quería creer que existiera algo más allá de esa fábula. Te recordaba tan extraordinario que habría sido imposible no quererte. Es demasiado fácil enamorarse de un sueño.
De repente, desperté y me encontré a mí misma gritando tu nombre mientras saltaba al vacío consumida por la locura. Me precipitaba, sin poder evitarlo, hacia la superficie de un mar que me esperaba en calma, sintiendo cómo afiladas ráfagas de viento cortaban rápidamente mi piel  y cómo la lluvia acompañaba a mis mejillas malvas.
Mientras tanto, pienso: "Ojalá me hayas mentido".





miércoles, 3 de junio de 2015

Sin azúcar

Hoy he visto unos ojos tristes, una mirada de odio felino, enfermizo, y pensé si sería así la tuya. Ni hablar. Lo pensé solo un segundo. Y qué vuelco.
El amor es para el verano, como las bicicletas. Con el frío, el amor se agrieta y podría llegar a romperse en mil ínfimos trozos que después tendríamos que recomponer. Juntos o por turnos. 
Hoy he visto unos ojos llenos de tristeza. Y qué vuelco.
Nos encanta querernos, pero solo de vez en cuando. Sin azúcar, por favor. Gracias. Querernos dentro y en lo alto de una Torre de Marfil, como Rubén. 
Hoy he visto unos ojos llenos de tristezas. Y qué vuelco.
El aire se enrarece. Se hace extraño. Se hace denso debajo de este cielo y ni siquiera hemos intentado remediarlo. La humedad, el moho y el sueño se cuelan por debajo de la puerta, igual que huye mi recuerdo por el acantilado de tu pecho. 
Hoy he visto una tristeza llena de ojos. Y qué vuelco.

miércoles, 8 de abril de 2015

Una preciosa casualidad química

El dolor nos humaniza, es cierto. Sin embargo, la tristeza se está convirtiendo, hoy, en un objeto incluso de vergüenza. ¿¡Por qué!? ¿Hay, acaso, un momento en el que nos gobierne la debilidad, la intrascendencia de nuestra vida, más que en el llanto? ¿No somos, al fin y al cabo, ínfimas motas pensantes, egocéntricas en nuestra especie, perdidas en un mundo y un Universo que no se preocupa por nosotros? ¿No somos, al fin y al acabo, una preciosa casualidad química? 
Aprovechemos, pues esta maravillosa evolución para tomar conciencia de nuestro arjé. Juguemos con nuestro trágico destino y hágamonos dueños de nuestra esencia humana, universal y estelar. Solo así podremos mirar al sufrimiento a los ojos y ver su belleza, eterna belleza que nos condiciona y que nos da la vida.

lunes, 23 de marzo de 2015

Escrito de antes de una noche

Yo te miro y veo,
allá arriba.
Y, sin embargo, tú no puedes verme.
Ojalá te alcanzaran todos los aviones de papel
que te escribo.
Ojalá, algún día,
desde mi ventana
hasta lo alto de tu colina.

Ojalá no cosificaras al amor,
y así comprenderías que este es,
este suicidio supone y compone
el último atisbo de resistencia en la Revolución.

Ojalá, algún día,
llegues a entender tu existencia
como yo la veo : como mi vida,
ambas unidas por unas tristezas que nos encapsidan.
No podemos combatirlas, sólo compartirlas.

Y así, podremos dejar de negar
que nos buscamos cada noche,
que no nos encontramos del todo,
pero que nunca dejará de existir el nosotros
que tiñe de melancolía y etílica nostalgia
los versos intercambiados
y los besos no recibidos.


jueves, 26 de febrero de 2015

Mi inconsciente inevitable, inamovible e interminable.

Sabes que me habría quedado.
Sabes que me encantaba esa rendija,
me encantaba,
por encima de tu cama,
por donde nos vio el Sol amanecer,
por debajo de mi cielo.
Por donde fluyó la hysteria,
la causa,
las ganas,

Sabes que me habría quedado.
Sabes
que me habría quedado.

que ya no estarías.
¿Por qué?
Porque huiste tú.
Porque te fuiste antes
de tiempo,
de encontrar todos mis miedos,
de olvidar el orgullo
y de saber decir "te qu..".




lunes, 12 de enero de 2015

El Ahora

Juventud, que llegas
y te vas con el viento.
Eres mi insomnio,
mi austero recuerdo viviente.
Mi lucha, mi tiempo.

Eres la luz, eres la rebeldía,
un sueño de utopía anarquista.
La anhelada Atenas,
cínica, incomprendida.
Eres la amapola roja,
el tierno campo amarillo,
las lavandas. Las violetas.
Eres un Pájaro Azul que está
rodeado de cuervos.

¡Juventud, eres vida!
Ibas a ser el mundo,
y el mundo te ahogó
entre las garras de la histeria.
Serás la nieve del camino,
resplandeciente,
y, cuando salga el Sol,
desvanecida.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

"Y él reinaba en su total excentricidad."

"No llegues tarde", y aquí estamos, esperando en el andén y cogiendo el primer tren que pasa para intentar, al menos, no sentirnos tan vacíos. He aquí la evidencia de que, si te pedí que no te fueras, fue más por oxígeno que por corazón, aunque reconozco que te queda fatal el invierno, amor.
No agrada al espejo percatarse de cómo giran las cosas, cómo vuela la música o cómo cambian los papeles. A mí nunca me gustó verte llover, pero ahora me estoy acostumbrando. Y a mí la lluvia nunca me trajo nada bueno.


martes, 2 de diciembre de 2014

Pandora

Me deslizo. Me arrastran las nubes grises que llenan mi habitación. Las que se han mudado desde tu casa, esas mismas tormentas. Las mismas que inundan mi autoestima noche tras noche, cigarro tras cigarro. La misma niebla que me deja seguir viva, porque así no duele tanto mirar el mundo de frente. Me protege día tras día, canción tras canción.
Aunque supongo que siempre estuvo fuera del alcance humano poder elegir la música y las musas de cada estación. 
Levito dentro de cada gota de agua, intento dejarme llevar. Ellas me guían, me dicen: "Corre, ven, por aquí, ¡corre!". Y yo no les hago caso y le doy otro trago al café ya helado: "Pero, ¿en qué momento me habéis traído hasta este callejón?". Pero me toman la mano y me llevan despacio, lento, hasta el fondo del abismo. 
Supongo que hay laberintos de los que nunca podré salir.
Se desquebrajan las baldosas del entramado de recuerdos a cada paso. Crecen las grietas, crece el precipicio que forma tu pecho y tu mente. 
Aunque supongo que seguiré avanzando, hablando con la lluvia y dejando que sean tus propios cruces de caminos los que descifren todas y cada una de las dudas que me conforman a mí, la Caja de Dudas de Pandora.



martes, 28 de octubre de 2014

...¿cómo voy a continuar?

Pulso acelerado. Sudor frío. 
Cuando sientes el miedo agarrotando cada parte de tu cuerpo, cada extremidad, hasta las pestañas, te sientes a ti mismo en un punto muerto de inflexión. No hay antes ni después, sólo presente. Y el presente es sobrevivir. Rezas a la nada que gobierna por no caer. En el fondo, lo sabes: ¿quién va a ayudarte?
Pupilas dilatadas esperando el peligro. ¿Cuál? No existe. Sólo silencio. Sólo... Nada.
Y es esa nada, ese abismo en el pecho el que aterrorizaría al más valeroso héroe. 
El vacío, de donde no se puede escapar, de donde no se puede huir. Donde los gritos de fantasmas pasados te condenan a vagar. Sin rumbo porque, ¿qué importa? Nada es nada, polvo al polvo.
Miedo.
¿Cómo puedes seguir caminando mientras arde el suelo?
Si tu magia ya no me hace efecto...
¿A qué aferrarse cuando sabes que, antes o después, todo va a desvanecerse?
¿Cómo quedarse, si ya ves la tormenta aproximándose al último campamento base?
Si me sueltas entre tanto viento...



viernes, 22 de agosto de 2014

Complejo de heroína.

Ella observaba cada detalle. Paseaba lento la mirada por una habitación que parecía haber perdido el poco sentido que alguna vez logró tener. Cada rincón se convertía en una pesadilla, y las pesadillas no son más que recuerdos.
Los síntomas de aquel perfecto síndrome de abstinencia se hacían cada vez más evidentes, pero jamás aceptaría ni confesaría aquella dependencia. Sangre, amor. Heroína. 
Las sábanas quemaban su piel, que había dejado de ser suave, por la ventana se deslizaba el invierno nacido en agosto. Wye Oak seguía sonando. La luz huía. El espejo susurraba. Sus ojos esquivaban cicatrices.
Ella siempre había buscado soledad, calma, amaneceres sin dueño, cartas sin remitente, relatos sin firma. 
La necesidad era evidente, pero hacía mucho que su único salvavidas se había ido. El único capaz de no permitir que se hundiera en sus gotas de agua. Pero hacía demasiado que se había ido.



jueves, 12 de junio de 2014

¿Metamorfosis?

    El viento sopla afuera. Me acompaña tras la ventana, meciendo una vista de frutales que casi arañan las nubes de cúpula resplandeciente, dorada, brillante. 
    El Sol viene y se va. Viene y se va. Me besa y me abandona de nuevo.
Tres palomas torcaces componen el inicio de algo de Tiersen sobre el tendido eléctrico. A pesar de todo, sigo viendo música hasta donde no la hay.
    No acecha lluvia, y me alegra no haber vuelto a ver el ría inundado, teniendo en cuenta todo lo que un día precedió.
    Me pregunto, en estos frecuentes momentos de debilidad, si merece la pena seguir viviendo. O si yo la merezco. No es que piense que la existencia, en sí, sea inútil; simplemente, no me veo lo suficientemente valiente como para cumplir todos los sueños propuestos. Creo que nunca dejaré de ser esa lista de promesas en un cuaderno negro. Aún no he conseguido tachar ninguna.
    Quizás sería preferible olvidar toda mi naturaleza, y quedar protegida en un eterno letargo. Hibernar en una crisálida de seda hasta que mi alma considere oportuno dejar de dolerme.
Tal vez, cuando despierte, el mundo se habrá convertido en una preciosa mariposa.

domingo, 20 de abril de 2014

ART NEVER CAME FROM HAPPINESS

Tenemos toda la lluvia encerrada en jaulas de plata, para dejarla salir solo cuando llegue la inspiración.
Tenemos la Luna en una esquina del salón, y Casiopea no hace más que morirse de envidia.
La última caricia recibida se toma una copa de tinto con nosotros en la puerta del jardín, justo antes de que venga el Sol a morirse aquí mismo. Mientras tanto, un poeta olvidado llueve al otro lado del cristal.
Las musas no me creen cuando les rezo. Me confiesan que ningún mar tiene tus ojos; juran no haber visto nunca nada igual. Sentada en el tejado observo al amor rebosar de este vaso roto. Cuánta ilusión precipitando.
Aquel alba incorregible por las persianas no ha vuelto desde que tú estás. ¿Le habrás intimidado, acaso, demasiado?
El aire no nos toca, sino que se lanza al vacío cuando roza nuestras pieles enfrentadas cada viernes noche.

Reunimos todas las artes pero, cariño, la música eres tú.

miércoles, 26 de febrero de 2014

ODISEA

  Encontré a mi alma por sorpresa en la cima de las nieves perpetuas de la montaña que comenzaba, con gran letargo, a amanecer. Aquel helador insomnio parecía, a primera vista, estar a siglos del suelo, mas poco a poco se disipó la niebla que me cegaba y allí estaba: a una hora de bajada escarpada, sembrado el inexistente camino por galgas afiladas como si Zeus las hubiese pulido a mano, fluía, incesante, el río rumoroso y cristalino, asalvajado. Seguía su huida la bruma y cruzose por mis ojos un corzo de pelaje aún moteado. Dulce y joven, desde la orilla observaba el agua con desesperación y rabia por su pata quebrada; culpable fue el cepo que de ella colgaba, o eso dedujo mi pena. ¡Pobre, que lo vi entonces persiguiendo el río y aún no lo encuentra! Ansiaba la libertad que el deshielo le otorgó al agua y que al cervatillo negó la primavera.
  La escena me obligó a apartar la mirada, que ya sufría más por mí que por él, y al tornar descubrí, prolongándose desde el final de la suave ladera de hierva, un vasto prado reinado por jaras, lavandas y amapolas que compartían el mandato sobre las blancas alevillas que vibraban sobre el rocío. Descendí al son de los jilgueros, deslicé mi cuerpo por el verde de natura. Pero me envenenó, de pronto, el ardor de la verdad: nada de mullidos helechos ni perfectas scabiosas, todo eran traicioneras ortigas.
  Parecía no encontrar su fin aquel dolor, que era más por la decepción que me supuso el Edén que por el urticante ataque a mi piel desamparada, cuando de repente apareció, como en mitad de un sueño, el mar. Sin playa ni cal que lo precediera, el mar súbito e inesperado, eternamente en calma, inexorable, extenso hasta el infinito, el mar.
Ansiada paz, ansiado refugio. Desterrado quedó mi caos.

domingo, 9 de febrero de 2014

Shine on you crazy diamond

Todo esto acabará explotando, pero hasta que explote, quédate con lo bueno. O quédate, a secas, y consigue que yo huya de mis propios fantasmas. Yo te dejo que captures y hagas posesión tuya de todo lo que veas aquí; prometo que la conquista será fácil, sólo te ruego que descartes el asedio, no aguantaría mucho la sed sin ti; te prometo que no opondré resistencia, ya sabes.
Que cualquier solo de jazz no es lo mismo si no estás aquí, e incluso empiezo a plantearme la etimología, origen y ascendencia de la música cuando oigo a tus dedos paseando por mi pelo. ¿Qué has hecho? Últimamente las reflexiones inundan mi cabeza, tan llena de letras desordenadas que buscan desesperadamente la reacción a tu nombre, tan inalcanzable. A tu llegada incluso parece que se han ido muchas sombras, pero a la vez luchan con mi razón para quedarse, porque a pesar de todo sigo sintiendo que eres demasiado y yo no soy nada ni tú algo que merezca, y sigo pensando que todo lo mejorable debe mejorar.
Bésame las penas, alégrame las cicatrices, cúrame los días y bébete mis noches. Tengo mucha piel para que la desgastes y todo el tiempo del mundo para esperar a que lo hagas.

Repito, ¿qué cojones has hecho? ¿Qué hago escribiéndote esto? Demasiado bonito todo, mucha mierda, mucho sueño suelto volando sin motor. El golpe será precioso. 

lunes, 30 de diciembre de 2013

Puzzle.

Yo soy pluma.
Ave que migra hasta tus sábanas,
marea en llamas.
Soy Ícaro tentando al Sol a la ruleta,
muriendo desde el cielo de Rusia.

Y nuestro amor es tan
etéreo,
efímero,
fuego...

Tú eres alma.
Corazón sin pecho, libertad sin alas,
casa.
Eres aire,
el vendaval de un pestañeo,
Helios.

Y nuestro amor es tan
etéreo,
efímero,
tierno.

Es caos, es morada,
es ámbar, armadura,
pasión, canalla,
etéreo,
efímero,
fuego, tierno,
Helios...

...amor.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Toes (Acoustic), Lights

Cuando el té se enfríe,
cuando las mantas me quiten el invierno
del borde izquierdo de la cama.
Cuando vuelva a ser Sol
y deje de ser marea en llamas
gritando al borde de la madurez.
Cuando los escalofríos no existan,
ni en mis labios ni en tu espalda,
aunque vagamente sean comparables
a nuestro aire.

Cuando el té se enfríe,
cuando la distancia a la frontera calle
y enmudezcan mis quejas.
Cuando sea, cuando crezca,
cuando crea, cuando vea,
cuando muera,
dejaré de quererte
cuando deje de ser.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Aquí te quiero.
Cooperan el amor y la desesperanza para recordarte,
a ti y a tus manos,
y a los bucles pendientes al borde de tu frente;
a los lunares que nunca te alcancé a contar,
y a tus domingos hechos de insomnio,
nuestros domingos...

Aquí te evocan unos amargos ojos desconsolados.
¡Inundación terrible! Arduo reflejo del alma.
¡Inundación terrible! Sal que colmaría el más árido de los océanos,
viento de las profundidades del desierto,
si bien más abisal es mi pecho vacío.
Terrible calma que sucede ya no a la tormenta,
mas al huracán que de sueños formaste
y en tormento acabó derivando.
Deja respirar a esta pena.

Aquí te anhelo.
Podría escribir los versos más tristes esta noche, como dice Chile,
porque ya no volverán las golondrinas,
no a velar mi sueño, tampoco a custodiar mi olvido;
ni un la menor lograría retornarlas.

Aquí muero. ¡Muero! ¡Me desvivo!
Porque hayas preferido a mis flores su grito.




viernes, 1 de noviembre de 2013

october ends

   Extraños seres, los humanos. Nosotros, a los que nos hace más daño una palabra que un golpe y las decepciones nos cambian más que las ilusiones, y más que el amor correspondido.
   ¡Qué estúpidos, que no sabemos que erramos hasta que el fallo es irreversible!
   Contradictorios seres, que nos encanta encendernos a base de insomnios y suicidarnos a base de besos... Aunque, disculpe, qué forma tan bonita de morir.
   Y, en fin, qué deciros que no sepáis. O recordáis. O qué sé yo que pensáis.
   Porque creo que todos acabamos descubriendo que los mejores cuentos son de miedo, y que las primeras veces con flores y bombones nunca salen bien.